Tacones Prestados
Su pseudónimo es Carolina, qué mas pesudónimo que ese. Es de Cali, como estudiante de comunicación social.
Siempre quiso trabajar en periodismo deportivo pero algo tenía muy claro, se soñaba involucrada en todo aquello que no fuera fútbol. Trabaja desde hace 2 años cubriendo departamentales y nacionales de todo tipo de ligas poco populares como lucha, salto con garrocha y lanzamiento de bala. Sostiene que estos, en época de olímpicos, adquieren un valor incalculable para los patrocinadores, pero que en contextos colombianos normales, son olvidados e ignorados por grandes titulares y por el presupuesto público o privado.
Como periodista confiesa que aunque le encanta su trabajo, siempre ha estado tentada en hacer cosas que le eleven un poco más la temperatura y le hagan correr mucha más adrenalina por su cuerpo que un intercolegiado de ajedrez.
Por eso para participar en esta sección no tuvo que pensarlo demasiado, le preocupaba sin embargo, el tema sobre el que iba a hacer su galería de fotos. Nos cuenta que estando en el evento de lanzamiento de Perro come Perro, aprovechó que estaba rodeada por su heterogéneo grupo de amigos hombres a los que tendría toda la confianza de preguntarles sobre qué diablos hacer. Uno a uno les fue preguntando y grabó sus sabias y masculinas voces en su MP3 player. Hubo una que le llamó mucho la atención y fue la opinión de la única mujer que entrevistó, era una amiga suya de la universidad que le dijo: “¿cuanto calzás? porque yo tengo unos tacones que han enloquecido a más de uno, te tomo unas fotos con ellos?”. Afortunadamente ambas eran 37.
Al otro día, después de salir del periódico Carolina fue al apartamento de su amiga, se tomaron unos Margaritas y gracias a su nuevo celular con mejor cámara, permítanme presentarles su galería de fotos a la que ella misma tituló: Tacones Prestados.



